lunes, 30 de abril de 2007

"De lo que me paso hoy en los examenes"

Hoy como un ciudadano común y corriente, fui a hacerme un chequeo, correspondiente a los 18 mil kilometros recorridos.

Rutinario, un par de examenes de Sangre y uno de Orina, y además de un electrocardiograma...
Llegue puntual a las 8:30 de la mañana a realizar dichos examenes, para no encontrarme con un monton de gente...

Me llamaron apenas pase los bonos y me llevaron a un frio cuarto con varios cubiculos donde habian enfermeras sacando sangre. Me dicen, tome asiento, y arremanguese el poleron. Obedezco sin mirar a la cara de la mujer que tomaria mi sangre. Ella sacó una especie de jeringa y varios tubos para acumular mi liquido vital. La puso en mi vena del brazo izquierdo e introdujo uno de los tubos dentro de esa jeringa rara. Vi fluir mi sangre a través de esos tubos y senti como se me escapaba la vida con cada gota de roja ambrosia. Al finalizar el primer tubo, vinieron 3 más y se acabo, ya no más sangre por hoy.

Al salir de la fria habitación ví a mi padre, quien me esperaba para ir a dejar el bono para el electrocardiograma.

Esperamos hasta las 9:15 de la mañana y recién pudimos entregar el bono. Tuvimos que seguir esperando para que me llamaran y poder realizar el electrocardiograma.

Cuando me llamaron, eran cerca de las 9:25 a.m. Me acerque a la enfermera que me llamo y susurre un "Hola". Ingresamos por un pasillo corto pero ancho. Ingresamos por una puerta y me dio un par de indicaciones las cuales obedeci sin chistar. Me recoste en la camilla que estaba puesta y espere a que ella arreglara los artefactos y cables varios que me colocarian para ver la actividad electrica de mi corazón, rei para mis adentros diciendo "¡como si mi corazón estuviera vivo!" Cerre mis ojos mientras me instalaban los aparatos y pensé, muchas cosas, que en este momento no vale la pena recordar, además que no vienen al caso. Cuando estaba listo me dijeron: "No se mueva, esto no le dolera, si se le suelta uno de los chupones, no me avise, yo y la maquina haremos el trabajo".

Nuevamente cerre mis ojos y escuche como sonaba la maquina, unos pitidos bastante ritmicos y luego un ruido bastante familiar, como el que hacia yo cuando rayaba un ejercicio mal hecho...
No pasaron más de dos minutos cuando, fuera de la habitación escuche como llamaban a una jovén. Primero dijeron su nombre en voz normal. Me sorpendí, pense que habia escuchado mal.
Luego lo gritaron a viva voz. Sentí que el mundo se venía abajo. Era su nombre, exactamente el mismo. Pense miles de cosas. "Ojala salga al mismo tiempo que ella después del examen, ¿Será ella?, ¿Qué hace aquí?... etc" Al salir me di cuenta que solo era un alcance de nombres, y era una chica que habia visto al esperar que me llamaran para el electrocardiograma.

Ahora, solo espero que en el electro no salga que sufro palpitaciones ni taquicardias.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola...
Como siempre yo leyendo las maravillosas palabras que escribes...
Pucha me estoy quedando sin palabras no se que decirle...
Eres una persona genial, y a ti te doy las gracias por demostrarte tal cual eres... Y ser como eres conmigo...
Dudo que salga algo malo en los examenes que te hicieron por que personas como tu, en su corazon no tienen mas que puras cosas lindas...
Ya no se que decirle...
Un beso enorme...
Se cuida...
Y yo siempre estare aqui escribiendo palabras para usted...
Adioz...
La vale...

Kadaver dijo...

sin palabras, solo decirte que me caes muy bien y me pareces una persona sincera que se puede considerar como amigo, aunque lo conozca hace muy poco

muchos saludos hermano